La historia continúa…

26 de julio de 2020

En Rebelión en la granja (1945, George Orwell), el cerdo Bola de Nieve, ayudado por

un cerdito gordo llamado Chillón, de mejillas redondas, ojos expresivos, movimientos ágiles y voz estridente

había escrito los Mandamientos de los animales en la pared alquitranada de detrás del establo.

Siete eran los Mandamientos, como recordarás, y una vez escritos en la pared, podían leerse desde treinta metros de distancia.

Los Mandamientos fueron sufriendo leves matizaciones que explicaban el alcance de cada uno.

Pero lo que no nos dijo Orwell es que había un octavo Mandamiento:

Todos los animales tienen libertad de opinión.

Y que al final, cuando la Granja Solariega (Manor Farm), es dirigida con mano férrea por el bien de la comunidad, ese octavo Mandamiento se matizó para su mejor comprensión por los animales.

Todos los animales tienen libertad de opinión para opinar como nosotros opinamos.

Pero con la canícula de estos días no tengo claro si esto ocurría en la Granja Solariega o en el Solar Hispano, donde la leyenda dice que los cerdos gobernantes simbolizan el régimen comunista.

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